Una de las sensaciones que me producen mas satisfacción personal es la de poder captar instantes cotidianos que quizá a otras miradas pasarían desapercibidos, pero que una vez capturados por la cámara se convierten en testigos de momentos irrepetibles en la vida.
Desde que pisé la primera vez las calles de Praga me sentí fascinado por la intensidad con que se vive en ellas y con la manera en que la música se convierte en parte de la ciudad, como una parte indispensable del decorado.
En estas fotografías trato de mostrar tan solo unos instantes de vida que me hicieron sentir y que quedan para siempre en mi memoria.